Los dueños de Terra Mítica quieren vender
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Pretenden "enganchar" con la ampliación de usos y servicios
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Port Aventura, Isla Mágica y Warner también pierden visitantes
24/11/2009.
Los propietarios del 65 por 100 de Terra Mítica, la Generalitat Valenciana, la CAM y Bancaja, han decidido no dilatar por más tiempo su salida del parque temático de Benidorm. En su día fue el proyecto estrella de Eduardo Zaplana, pero ha agonizado durante nueve años, casi desde el mismo instante en que abrió sus puertas el 27 de julio de 2000.
El momento más duro que vivió Terra Mítica fue en 2004, año en que presentó suspensión de pagos con una deuda de 218 millones y pérdidas acumuladas de 120 millones. Sólo gracias a la venta de la reserva de suelo que tenía, el parque pudo superar la crisis ya que supuso una inyección de 85 millones. Pero la realidad ha pesado como una losa y las pérdidas ahogan el parque. A pesar de que las dos cajas propietarias se muestran cada vez más reacias a conceder nuevos créditos, aceptaron prestar este año 10 millones más a través de la Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana (SPTCV), dependiente del Consell. El objetivo era que Terra Mítica pueda cumplir con el convenio de acreedores que le permitió salir de la suspensión de pagos en 2006 y evitar así su cierre. Los últimos datos económicos que se tienen del centro temático corresponden a 2008, que acabó con pérdidas de 15 millones de euros y un descenso de visitantes del 10 por 100.
En este contexto, Terra Mitica está estudiando varias ofertas de compra, aunque ninguna se ha confirmado públicamente. Una de ellas es la de Parques Reunidos, la firma que gestiona el parque Warner y el zoo de Madrid, entre un total de 68 parques temáticos distribuidos por todo el mundo. Otra es la de Aspro, que parece también interesada.
En frente tienen al grupo Aqualandia-Mundomar, con sede en Benidorm, que sí ha confirmado que ha presentado una oferta al disponer "de la experencia necesaria y conocimiento de la zona y el respaldo financiero necesario para hacer viable el parque". Esta sociedad mercantil alicantina, con negocios hoteleros, es propiedad del inversor Georges Santamaría (72 por 100), la familia Murcia Puchades (15 por 100) y otros socios minoritarios.
Isla Mágica, Port Aventura y Warner
Tres años antes que el centro de ocio alicantino, Isla Mágica abrió sus puertas aprovechando parte de las instalaciones de la Exposición Universal (Expo'92) de Sevilla. El complejo sevillano está gestionado por la sociedad Parque Isla Mágica SA (Pimsa), participada por Cajasol (70,06 por 100), Unicaja (12,27 por 100), Ogden International Europe (4,9 por 100), Aldeasa (3,12 por 100), Ayuntamiento de Sevilla (3,05 por 100), Acciona (2,37 por 100), Prodetur (2,10 por 100), Caja España (1,32 por 100), la Gerencia Municipal de Urbanismo (0,44 por 100) y la Corporación Industrial Financiera Banesto (0,33 por 100).
A pesar de que en 2008 el parque consiguió reducir sus pérdidas un 22 por 100, hasta los 2,8 millones de euros, sigue en números rojos y perdiendo visitantes. En busca de soluciones, la comisión ejecutiva de Pimsa decidió abrir la pasada Navidad, pero no tuvo gran acogida, por lo que está sopesando la idea de abandonar esta "experiencia piloto" si fracasa la segunda edición, que comenzará el próximo 5 de diciembre.
Otra de las tablas de salvación a la que trata de aferrarse, como lo hacen sus competidores, es la ampliación de usos del propio parque. Precisamente, la Consejería de Economía y Hacienda otorgó la primavera pasada una nueva concesión, que contempla la explotación de los suelos por 50 años con un aprovechamiento urbanístico de 45.407 metros cuadrados para uso terciario, hoteles o establecimientos comerciales según el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que agrega estos suelos a los 64.000 metros cuadrados con los que cuenta actualmente el parque temático.
El caso del complejo tarraconense Port Aventura es otro: ganó 3,9 millones de euros durante los nueve primeros meses de este año, pero supone un 49,3 por 100 menos que en el mismo período del año pasado, es decir, 2,76 millones de euros, debido al descenso del 10,7 por 100 del número de visitantes. En el mercado se cree que es de los pocos que publican sus cuentas actualizadas, a pesar de ser peores, ya que el resto se justifica diciendo que aún no tienen datos de este año.
A principios de septiembre, Criteria, el holding participado por La Caixa, llegó a un acuerdo con Investindustrial para su incorporación como socio en la compañía que explotará el negocio de parques y hoteles de Port Aventura, en la que tendrá una participación del 50 por 100 conservando Criteria el 50 por 100 restante. Además, está previsto que se haga una reorganización del actual Port Aventura, que se escindirá en dos sociedades.
También la localidad madrileña de San Martín de la Vega acoge desde 2002 el Parque Warner, impulsado desde el principio por la Comunidad de Madrid, su principal accionista. Tras el lastre de las deudas, por aquel entonces de más de 200 millones de euros, y con Esperanza Aguirre como presidenta, decidió vender la participación del 43,4 por 100 que tenía a través de Arpegio a Fadesa, entonces en plena OPA por parte de Martinsa, que se hacía así con el 73,8 por 100 del parque. Después, el entonces presidente de Fadesa, Manuel Jové compró en 2007 ese porcentaje a través de Inveravante, atraído por los proyectos inmobiliarios previstos: un centro comercial y de ocio y varios hoteles que se construirán en un plazo estimado de 10 años. El resto del capital de Parque Warner, gestionado por Parques Reunidos, se distribuye entre Caja Madrid, con el 21,82 por 100, y El Corte Inglés, con el 4,36 por 100. No se conocen datos de 2009 ni de 2008.
No funcionan las calcomanías
Es la primera reflexión que surge al analizar las cuentas de los principales parques temáticos en España. Las calcomanías globalizadoras no funcionan siempre, porque, como en este caso, los hábitos de ocio de los españoles son distintos a los de los estadounidenses. Y da la sensación de que estas diferencias no se han tenido muy en cuenta. Aparte del aspecto cultural, está el económico, y aunque ahora se hagan precios especiales con entrada y hotel incluido, ¿qué familia puede permitírselo?
España intentó quitarse la espina clavada hace 25 años, cuando Walt Disney Co. decidió construir Eurodisney en París, en vez de hacerlo en alguna zona de la costa mediterránea. Todo parece indicar que aún la tiene.
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