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El Parc Cientific de Barcelona es una ruina
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Necesita 25 millones de euros de la administración para ser viable
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Sus desajustes en el gasto ponen en riesgo la Universidad de la capital
01/12/2009.
En los últimos meses, cada vez que una empresa o un sector ha estado en peligro, la palabra "burbuja" aparecía enseguida. Ahora que la Sindicatura de Comptes de Cataluña ha advertido de la precaria situación del Parc Cientific de Barcelona habría que preguntarse si, en realidad, no ha existido una "burbuja" en la creación de zonas tecnológicas. En los últimos 25 años han nacido nada menos que 57 en toda España.
El ambicioso plan de crecimiento del Parc Cientific puede acabar siendo su ruina. Había previsto triplicar su espacio hasta ocupar más de 90.000 metros cuadrados en 2011, construyendo varios edificios nuevos y remodelando alguno de los anteriores. Pero la situación patrimonial está tan deteriorada que puede ser que el proyecto no se ejecute.
Según el informe, al cierre de 2007, la Fundación Parc Cientific, que forma parte de la Universidad de Barcelona, tenía fondos propios negativos de más de 17 millones de euros y no se prevén beneficios a corto plazo. Esta situación provoca que se estimen en más de 40 millones de euros las aportaciones necesarias para seguir funcionando hasta 2011. De ellos, 25 millones procederían de la administración. Hasta 2030, las necesidades se elevan hasta los 100 millones de euros.
El estudio de la Sindicatura observa diversos desajustes en el gasto. Por ejemplo, vendió unos módulos prefabricados con unas pérdidas 340.000 euros, además de pagar complementos por objetivos a sus trabajadores cuando no tenían ninguno asignado. Asimismo, los trabajadores percibían mejoras salariales mayores a las fijadas en el convenio sin que hubiera ningún documento al respecto.
También se aprecia una falta de política de alquiler que incluye bonificaciones y descuentos no aprobados formalmente. Pero los peores problemas se refieren al Edificio Satélite del parque, que ha costado casi 9,7 millones de euros, una cantidad que nunca se llegaría a amortizar. Otros contratos de suministros del parque se realizaron sin tener en cuenta la ley de contratos públicos.
Todo ello, según la Sindicatura, pone en riesgo no sólo al centro sino a la Universidad de Barcelona al completo. En 2007, la deuda ascendía a 87 millones de euros y no parece que la crisis vaya a mejorar la situación. Ello no obsta para que el Ministerio de Ciencia haya subvencionado con 15 millones de euros la construcción del Centro de Secuenciación Molecular hace sólo unos días.
**Informe de la Sindicatura de Comptes
**Respuesta del Parc Cientific de Barcelona
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